Conciertos * 23 mayo, 2014 20:00

Vetusta Morla + Zoé

¡ENTRADAS AGOTADAS!. ¡SOLD OUT!.

HORARIOS CONCIERTO:

20:00h APERTURA DE PUERTAS

21:00h  ZOÉ

21:50h - 22:20h DESCANSO

22:20h VETUSTA MORLA

25€ Anticipada // + 16 años Apertura de puertas: 20h - Concierto: 21h
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Vetusta Morla en Paris 15 Málaga

La Deriva, el tercer álbum de vetusta morla, es más que ninguno de sus predecesores hijo de sus circunstancias, héroe y víctima de su proceso y su contexto. La banda ha enfrentado su composición en un periodo muy breve de tiempo y rodeada por un cúmulo de factores emocionales, sociales y políticos que en los últimos años casi todos han resumido con la palabra “crisis”. Uno de esos términos que, a fuerza de desgaste, pierden su carga semántica, haciendo necesaria la búsqueda de un sustituto para poder avanzar, para poder describir mejor la realidad personal o colectiva. vetusta morla ha encontrado esa alternativa en la Deriva.

La Deriva como tránsito intermedio entre un “crack” y un punto de llegada, casi siempre desconocido. La Deriva como espacio donde el cambio y la transformación son posibles, asumiendo al mismo tiempo temores, miedos, nostalgias y esperanza por el tiempo que se aproxima. La Deriva como declive familiar, en una relación, en una comunidad o en un país. La Deriva como descontrol sin nada ni nadie al mando, como cambio de rumbo, como violencia o calma, a merced de la Naturaleza, el azar o ciertos caprichos. La Deriva como experiencia que facilita la empatía, la identificación o los sentimientos compartidos de todos los que se ven inmersos en ella.

Paradójicamente el disco más urgente y rápido de vetusta morla ha sido el único que ha contado con una reflexión previa que les ha permitido usar, a priori, la Deriva como un hilo conductor con el que enfocar y organizar el material que iban componiendo. No se trata de lo que comúnmente se entiende por un álbum conceptual pero sí contiene esta idea, que ha permitido a la formación reinventarse sin dejar de ser ellos mismos, seguir creando fantasía con elementos cotidianos y encontrar algo relevante de lo que hablar en un tiempo en el que parece que siempre hay algo más importante y más apremiante que lo que uno se trae entre manos.

Tras dos discos de estudio y después de otros dos trabajos que se basaban, uno en la épica emocional de una orquesta sinfónica y el otro, la banda sonora del videojuego Los Ríos de Alice, en la experimentación a escala doméstica; en esta ocasión, La Deriva responde a la urgencia. El sonido es ahora más crudo y frontal, con pocas concesiones a la envoltura armónica ni a la ensoñación tímbrica, y la base rítmica cotiza al alza y se rebaja el número de elementos musicales que entran en juego, apostando por cierta aspereza sonora y buscando más la arista que el acolchamiento.

En cuanto a los textos, el disco responde a la demanda de relevancia con un lenguaje más directo. No se renuncia a las imágenes elípticas características de la banda, ni a la sugerencia que deja espacio al oyente, pero se diluye la carga metafórica y poética en favor de la crítica, la ironía y hasta el humor.

Dirigiendo la puesta en marcha de todas estas líneas maestras vuelven a estar Manuel Colmenero y Javibu Carretero, los productores que ya se encargaron de las anteriores entregas de vetusta morla: Un Día en el Mundo (2008) y Mapas (2011). La Deriva se grabó en los estudios Sonobox en Madrid y también en Gárate Studios en Gipuzkoa, con una breve incursión en el Toni2, un legendario piano-bar de Madrid.

Todos estos espacios han provisto de los pigmentos sónicos precisos para cada pincelada de un disco que tiene la osadía de pretender que se juzgue a vetusta morla prescindiendo de premios, citas, etiquetas y antagonismos trasnochados. Este álbum quiere ser una reconciliación de la belleza y el compromiso con la realidad, del entretenimiento y la emoción, una afirmación de la posición de la banda que no recurra a galones ni a medallas, sino a una honestidad a prueba de prejuicios y a la capacidad de seguir haciendo de sus canciones un material conductor de historias y emociones comunes a todos los que nos sentimos, para bien y para mal, inmersos en la Deriva